THE WORLD OF HANS ZIMMER

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Palau Sant Jordi, Barcelona – 5 de diciembre de 2019

El concierto del afamado compositor alemán que viene recorriendo el mundo se ha convertido en un clásico. El último, que se llevó a cabo en Barcelona en diciembre, luego de la anterior presentación de abril, mantiene la parafernalia audiovisual, una sobria e impecable ambientación, pantalla de fondo dividida en segmentos verticales, iluminación programada, todo en el marco de gran diafanidad del Palau Sant Jordi, que se hace cómplice del espectáculo. Sin embargo, echa de menos dos elementos esenciales: la presencia de Hans Zimmer en persona y la mítica voz de la contralto australiana Lisa Gerrard, que sí estuvieron en el anterior concierto.

Se mitiga un tanto la ausencia de Zimmer por sus apariciones en varios videos que se intercalan entre los temas para explicar sus trabajos y compartir anécdotas con amigos como el cantante sudafricano Lebo M, célebre por su participación en El rey león, el director Ron Howard, con quien trabajó varias veces, y algunos otros talentos que colaboraron en su carrera. Lamentablemente, estos segmentos, demasiado extensos y repetitivos, que además carecen del subtitulado para quienes no hablan inglés, atentan contra la natural continuidad y emoción del espectáculo.

Al nivel técnico y musical irreprochable debe sumarse la excelente apoyatura coral distribuida en dos torres móviles, la sonoridad sinfónica de la orquesta dirigida con solvencia por Gavin Greenaway, y la destacable performance de los solistas ya habituales en la formación: el flautista Pedro Eustache, la violinista Rusanda Panfili, los percusionistas Luis Ribeiro, Lucy Landymore y Aleksandra Suklar, la soprano Gan-ya Ben-gur Akselrod y la cantante Asja Kadric, la cellista Marie Spaemann, el guitarrista Amir John Haddad, el bajista Juan García-Herreros, y la pianista Eliane Correa. Todos tienen su momento de lucimiento personal, en un clima de camaradería muy especial que Zimmer ha logrado con estos músicos provenientes de distintas partes del mundo, reclutados por su excelencia. Una familia, como la llaman ellos mismos, fascinados con la posibilidad de trabajar con esta suerte de mecenas germano e interpretar en vivo muchos de sus temas más reconocidos.

El espectáculo arranca con la potencia épica de El caballero oscuro, y pasa revista a los éxitos más resonantes de Zimmer, desde el excelente fragmento en guitarra de Misión: Imposible 2, de reminiscencias flamencas, a las soberbias versiones de El último samurái, El rey Arturo, Rush, El código Da Vinci y Pearl Harbor, hasta la música de films animados como Spirit, Madagascar, Kung Fu Panda y la apoteosis con El rey león, seguida por la sublime obra cumbre que es Gladiator. Un acierto la aparición en pantalla del propio Zimmer iniciando al piano el tema de Origen, que deriva en solemne acople de la orquesta a pleno, pero imperdonable la atronadora ausencia del tema de Interstellar.

El habitual falso cierre dio lugar a la efectista conclusión con el tema aventurero de Piratas del Caribe, que provocó la ovación del público.

«The World of Hans Zimmer» es un espectáculo recomendable para todos aquellos amantes de la música de cine. Imprescindible para los fans del compositor.

Eduardo J. Manola